Acompañados por Jesús

Acompañados por Jesús

Me encanta conversar con Jesús, sobre todo en el trabajo. ¿Qué puedo hacer? Es mi mejor amigo. Y disfruto mucho nuestras conversaciones.

 
Siempre pensaba que Jesús era serio, reflexivo. Con los años, he comprendido que sobre todo, es alegre e increíblemente bueno.
 
En ocasiones me olvidaba de él, de su presencia, de sus Palabras. Y me sumergía en el mundo, con las prioridades del mundo  y los pensamientos del mundo. Hasta que un día recordé este consejo de san Josemaría Escrivá: “Acordarse de Dios en el trabajo no siempre es fácil. Un pequeño crucifijo sobre la mesa puede ayudar a dirigir el pensamiento al Señor, mientras continuamos con nuestras tareas”.
 
Traje un crucifijo de mi casa y lo colgué en una pared, frente a mi escritorio.
 
Ahora, mientras trabajo,  lo veo y le digo que lo quiero.
 
Cada vez que levanto la mirada, lo saludo con una sonrisa y la alegría de saberlo cerca.
 
Qué sabroso paso mis días…  saber que estoy bien acompañado. Que él me ve y yo le veo.  Sobre todo, que me cuida. Y nos cuida a todos.
 
En ocasiones me detengo unos minutos y hacemos una breve oración. Casi siempre es una jaculatoria.
 
A él le gusta cuando rezas. Siempre aconsejó que rezáramos. Y lo sigue haciendo.
 
La oración es el mejor remedio para el mundo. La oración que nos acerca a Dios  y nos colma de bendiciones.
 
Pasan las horas, mientras continua el trabajo.  De cuando en cuando miro este crucifijo sencillo, de madera, y mis pensamientos viajan hacia Jesús.
 
Siento que nos pide tantas cosas: “Hacer el bien”. “Velar por el prójimo”. “Orar”. “Perdonar”.  Sobre todo, anhela que vivamos en el amor.   Quiere que nos amemos, que pongamos la otra mejilla, que podamos perdonar..
 
Un amigo tuvo un percance familiar y  me dijo recientemente: “Aquí se acabó el amor”.  Recordé las palabras de san Juan de la Cruz y se las di como un remedio:  “Donde no hay amor, pon amor… Y encontrarás amor”.
 
He vuelto a mirar la cruz, mientras te escribo. Y me parece que Jesús me sonríe y te sonríe a ti.
 
Espera, le he tomado una foto para que lo veas también.
 
Como no tengo secretaria, las personas que me visitan suelen preguntar: “¿Está solo?”
Yo sonrío, les señalo la cruz  y  respondo: “Al contrario, estoy bien acompañado”.
 
Entonces comprenden y sonríen también  y me dicen: “Es verdad. Está bien acompañado”.



Una respuestaa “Acompañados por Jesús”

  1. Carmen Noval Plaja dice:

    Hola. He sonreido al leer tu escrito… Yo tambien tengo al Señor encima de mi escritorio y siempre lo miro y le hablo… y le pido perdon… y siento que me acompaña… todo lo comento con El. Y espero haberle enseñado a mi hijo con el ejemplo lo mismo. Y que su amistad con Jesus la mantenga para siempre. Me gusta saber y oirte hablar así. En esta zona de España donde yo vivo que es la mas anticlerical, anticristiana nos extraña sentir hablar asi a las personas. Y por supuesto me alegra enormemente. No se quien me ha enviado esta web debe ser alguno de mis sobrinos de Mexico que tambien quieren mucho al Señor. Me alegra enormemente saber de vosotros y leer vuestras frases. Un abrazo en Cristo. Menchu