El Vaticano y Georges Lemaitre

El Vaticano y Georges Lemaitre

El Papa Pío XII ya sugirió conociendo de los trabajos científicos de Georges Lemaitre que la ciencia y los nuevos conocimientos sobre el origen del universo prueban la existencia de la creación divina.

Durante el pontificado de Juan XXIII, el gran Papa del Concilio, por su mérito o reconocimiento y haber acuñado la teoría del big bang le nombró en 1960, Obispo y Presidente de la Academia Pontificia de Ciencias.

Son muchas las razones para creer que Benedicto XVI, admite la validez de estos razonamientos, ya realizados por sus antecesores en el pontificado y del que su predecesor Juan Pablo II también señaló su fiabilidad.

Albert Einstein interpelado por los argumentos audaces de Georges Lemaitre modificó sus formulaciones científicas admitiendo que era un error incluir en ellas una constante cosmológica poniendo así los cimientos para que posteriormente viera su fin la teoría geoestacionaria que estaba en vigor hasta el momento, y dando paso a los planteamientos de la nueva teoría del big bang, por la que se confirmó en lo que se ha dado en llamar el átomo primitivo, el origen del cosmos según los principios de la termodinámica y mecánica cuántica.

Los esfuerzos posteriores de intelectuales y científicos no han dado a la ciencia los frutos que en vida este físico y astrónomo, que también fue sacerdote, consiguió para la humanidad, porque gracias a él muchos hombres de fe y ciencia han podido corroborar la veracidad de sus afirmaciones, haciendo creer a escépticos e incrédulos en la posible existencia de un ser superior en inteligencia como intérprete de la creación.

1. El principio de entropia.

El sacerdote católico y astrofísico belga llamado Georges Lemaitre fue el padre de la teoría del big bang que Juan Pablo II ya describíó como el momento de la creación.

Si entendemos desde el punto de vista de la termodinámica lo que denominamos el principio de entropía del universo por el cual se ha derivado por inferencia científica, es decir, tanto deductiva como inductivamente, lo que se ha dado en llamar la gran explosión que originó el cosmos, comprenderemos que los postulados de la ciencia sobre la expansión del universo de un estado inicial al que constatamos desde los observatorios astronómicos tienen su justificación en los axiomas científicos porque no se contradicen ni con los datos de las observaciones experimentales así como tampoco con los modelos teóricos de la astronomía.

Si partimos del presupuesto de que la entropía ocurre para producir un proceso de expansión, que parte de un estado para pasar a otro, y atendemos a su definición desde el campo de la física teórica :

Fís. Medida del desorden de un sistema. Una masa de una sustancia con sus moléculas regularmente ordenadas, formando un cristal, tiene entropía mucho menor que la misma sustancia en forma de gas con sus moléculas libres y en pleno desorden.

La consecuencia directa de la entropía que describe el origen del universo desde sus comienzos para pasar a nuevos y sucesivos estadios de transformación de la materia que conforman los sistemas dinámicos, es decir, ordenados y en movimiento o constante cambio, tienen su justificación en la teoría general de sistemas que definen, derivan e infieren un orden en el universo que no existe por azar y casualidad, sino a causa de un principio universal de la creación, antrópico en su complejidad y según el diseño inteligente.

2. La teoría del big bang.

La existencia de un orden universal frente a la teoría del caos.

La ciencia moderna cree que el mundo sensible es fruto de la casualidad y no de la causalidad como defiende la escuela tomista, de aquí proviene la polémica desatada por el cosmólogo Stephen Hawking por la que Benedicto XVI ha tenido que intervenir frente al ateismo científico que niega la existencia de Dios.

a) Los argumentos contra la teoría del caos.

La elaboración de una antitesis en la que el orden del universo y un principio universal prevalezcan sobre la casuística y el azar.

La cosmología desde hace muchos años y utilizando tanto el método inductivo como deductivo ha recopìlado millones de datos astronómicos que corroboran el principio de entropía o expansión del cosmos, y ello está probado científicamente. La polémica proviene de la formulación de la teoría del big bang o gran explosión que desmonta la teoría geoestacionaria que estaba en boga a mediados del siglo XX.

En la actualidad no existe otra explicación sobre el inicio del universo y hasta el momento ninguna teoría con base científica ha conseguido poner a prueba su consistencia. Otra cuestión, es la interpretación que científicos ateos han realizado de la misma, cuyas conclusiones son erróneas.

b) Los fundamentos de la física teórica.

En un estado primigenio que pueda explicar la aparición de la materia, intervienen los creyentes admitiendo que no disponiendo de una explicación mejor y en sentido contrario a los escépticos, es lógico afirmar la existencia de un hacedor o principio universal de la creación.

La teoría del big bang es una realidad que no se puede ignorar, proviene de la física teórica y las afirmaciones sobre una explosión inicial no se contradicen con las observaciones astronómicas que provienen del conocimiento de las ciencias experimentales y deben servir de reflexión sobre el origen del cosmos.

c) Los defectos del reduccionismo científico.

Los constructos teóricos solamente constatan hechos que corroboran las pruebas estadísticas, no es la teoría en si misma o que se formula en base a demostraciones científicas la causante del relativismo moral, sino el reduccionismo científico como defecto de método.

3. El diseño inteligente.

Los sistemas dinámicos se imponen como alternativa a la teoría del caos.

La vida en la tierra, el ajuste y precisión de las múltiples variables que la componen, definen e intervienen, los complejos elementos en constante interacción, su constitución, estructura y función, hacen imposible pensar que sean resultado del azar y la necesidad, pero si que en cambio confirman la evidencia de un orden en el universo que es propio de una inteligencia superior a la que no alcanza a comprender el ser humano.

En las ciencias naturales, Jean Baptiste Lamarck, padre de la biología y del denominado ambientalismo, que se manifestó junto al creacionismo de la época en contra del evolucionismo de Charles Darwin, han desembocado en una moderna teoría del diseño y ecología con fuerte componente creacionista y naturalista, que enfrenta el darwinismo social de nuestro tiempo.

Así como existen en la naturaleza sistemas dinámicos que la teoría del caos entiende como casuales o fortuitos, el diseño inteligente y la teoría general de sistemas los explican como causa, consecuencia y resultado de la complejidad del principio antrópico.

Referencias bibliográficas.

Amenós, J.M. El Vaticano y Georges Lemaitre. El origen del universo y la hipótesis antrópica. Comunicación de las VIII Jornadas de Diálogo Filosófico (12 al 14 septiembre 2011) organizadas por la revista Diálogo Filosófico, el Instituto de Pensamiento Iberoamericano, la Facultad de Filosofía, así como de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Pontificia de Salamanca (España). En Amenós, J.M., del Pino, J. y Martínez, C. (2011). Universo y Energía. Issuu Inc. California (EE.UU.) & Bubok Publishing S.L. Madrid (España).



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