Buscadores de lo auténtico

Buscadores de lo auténtico

Es triste comprobar que muchas conductas juveniles y no tan juveniles, están como sumergidas en un mundo de  fantasía que les resulta atractivo, pero no llegan, o no quieren percibir, que sus comportamientos están influenciados por teorías erróneas que les hacen sentirse fascinados,  aunque nunca satisfechos  o contentos. Estas teorías les pueden resultar fáciles y cómodas, pero  confunden  la autenticidad con la comodidad.  Quizás no lleguen a descubrir que sus vidas son “únicas e irrepetibles” y que podrían dejar de ser  páginas emborronadas, para convertirse en originales limpios y útiles.

Por otra parte,  da mucha alegría contemplar  grupos  numerosos  de jóvenes que buscan afanosamente otra forma de aprovechar la vida, acudiendo, en este caso, a encontrarse con el representante de Aquél que dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

Este año se ha celebrado en Polonia la ya famosa J.M.J. (Jornada Mundial de la Juventud). Muchos repetían experiencia, convertidos ya en alegres comunicadores de la fe y llevaban a sus amigos y familiares para que descubrieran, entre otras cosas, que la felicidad es posible aún en esta vida. Otros acudían por primera vez buscando lo auténtico, huyendo de promesas engañosas que, por sus propios testimonios, algunos ya habían experimentado.

El Papa Francisco les habló de la alegría de Dios cuando encuentra de nuevo al pecador: “¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio: Cada uno de  nosotros es esa oveja perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad  siguiendo ideales falsos, espejismos de felicidad, que ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca, es paciente, nos espera siempre y respeta nuestra libertad.- Su corazón  está  en fiesta por cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría”.

Fue exigente la intervención del Papa en la vigilia de la J.M.J. animando a los jóvenes a “no ser cómodos” y  a “dejar huella”: “Queridos jóvenes no vinimos a este mundo a “vegetar”; a pasarla cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar huella”. Esta pasividad, confundir la  felicidad con consumir, tiene un precio muy caro: “perdemos la libertad”. El Papa recalcó que: “Jesús es el Señor del riesgo… Jesús no es el Señor del confort” y animaba a “cambiar el sofá por un par de  zapatos que te ayuden a caminar… Sólo acepta jugadores titulares en la cancha, no hay espacio para suplentes”.

En el balcón del Arzobispado de Cracovia, compartió con los fieles que se habían reunido allí  -muchos eran parejas recién casadas y otras  a punto de casarse- tres consejos muy prácticos para acertar en el matrimonio. “Es algo tan hermoso -dijo-  que tenemos que cuidarlo porque es para siempre y esas tres palabras son: permiso, gracias  y perdón.  Permiso es preguntar siempre al cónyuge, la mujer al marido y el marido a la mujer: ¿Qué te parece, te parece que hagamos esto? Nunca atropellar, permiso .”

Segunda palabra: “ser agradecidos: Cuántas veces el marido le tiene que decir a la mujer, gracias; y cuántas veces la esposa le tiene que decir al marido, gracias…”

La tercera palabra es perdón: Una palabra muy difícil de pronunciarse. En el matrimonio siempre, o el marido o la mujer tienen alguna equivocación. Pedir disculpas, pedir perdón hace mucho bien…”

Fueron también varios jóvenes los que atravesaron la Puerta Santa en esos días para ganar el Jubileo. En algunos sitios silenciosos de  Croacia,  en pleno campo, se habían instalado confesonarios para recibir a los que desearan abrir el corazón en el Sacramento de la Reconciliación. Una chica de 23 años quiso dejar este testimonio: “Cuando atravesé la Puerta Santa sentí una profunda necesidad de confesarme. Me acerqué a un sacerdote que no conocía para poder, precisamente, sentirme más libre, no juzgada. Sentía un profundo deseo de purificarme. Ahora me siento verdaderamente libre…”

Nuestra enhorabuena a tantos chicos y chicas que, a través del encuentro con el Papa Francisco, en esta memorable Jornada, han superado miedos y cansancios para descubrir que la vida es el mejor regalo que han recibido y que han de potenciar para ayudar a otros a descubrirlo.



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