¿Será realmente el socialismo una solución para problemas sociales? ¿Por qué gobiernos “socialistas” han resultado una calamidad en otras partes y éste resultó un éxito?
En 2004, la Canadian Broadcasting Corporation organizó un concurso por televisión para elegir al más grande canadiense de todos los tiempos. El ganador fue Thomas Clement Douglas (1904-1986), Tommy Douglas para los amigos, carismático político de mediados del siglo pasado. Su familia amante de la religión, la política y la filosofía, su contacto directo con la pobreza y su descubrimiento del “Evangelio Social” en la escuela en la que estudió para ser ministro bautista, hicieron crecer en él la inquietud por la justicia a los necesitado. Se convirtió en activista social, dejó el ministerio y se dedicó a la política.
En 1935 fue elegido como Miembro del Parlamente en la Cámara de los Comunes por la Co-operative Commonwealth Federation (Federación Nacional Cooperativa). 9 años después, con una aparatosa victoria, se convirtió en Premier (gobernador) de la provincia de Saskatchewan, y fue reelegido (en votaciones limpias) para 4 períodos más, hasta 1960. En 1961 fue elegido líder del recientemente formado Nuevo Partido Democrático; contendió para primer ministro y fue derrotado, pero siguió promoviendo su política socialista en el parlamento, hasta 1979, año en que se retiró a una casa a las afueras de Ottawa y se dedicó a la reforestación.
A pesar de una fuerte oposición (complot, diríamos hoy) de parte de los comunistofóbicos, que lo veían como un peligro para Canadá, y de una huelga general de médicos, las mejoras que llevó a cabo como Premier de Saskatchewan son incontables. Realizó grandes aportaciones en educación, trabajo, asistencia social, agricultura, industria, infraestructura, generación de energía, economía, arte y cultura, legislación y administración pública. Su mayor anhelo y logro fue la creación de un sistema de salud pública universal de cobertura amplia que asegurara servicios de consulta, medicinas y hospital para todos los ciudadanos. Aunque no lo pudo implementar durante su gestión, éste fue realizado por su sucesor. A Tommy Douglas se le aclama como el padre de “Medicare” (seguro médico) y se le reconoce en gran parte responsable por todos los avances sociales de Canadá. Con el tiempo, otros partidos de tendencia liberal terminaron por adoptar sus programas como propios y aplicarlos. ¿Será realmente el socialismo una solución para problemas sociales? ¿Por qué gobiernos “socialistas” han resultado una calamidad en otras partes y éste resultó un éxito? Permítanme aventurar algunas posibles razones:
1) Tommy Douglas siempre fue fiel a la legalidad y a la democracia; enfatizaba que su vertiente de socialismo dependía de la democracia en lo político y en lo económico.
2) Fue un buen administrador. Lejos de endeudar a su provincia, pagó la deuda pública y generó un superávit.
3) Siempre fue fiel a sus principios, aún a costa de su fortuna política. Cuando le preguntaron por qué no se cambió a otro partido más fuerte, respondió: “He visto políticos en los últimos 40 años traicionar sus principios por conseguir poder, para descubrir que aquellos que controlan el partido al que ingresan los separan de aquello en lo que creían”. 4) Siempre compaginó las reivindicaciones sociales con los derechos de la persona. El eslogan de su campaña fue: “primero la humanidad”.
5) Su inspiración fue el “Evangelio Social”. Su socialismo se apoyaba en los principios cristianos y jamás renegó de ellos ni traicionó a su iglesia, y mucho menos persiguió a la religión.
6) Tuvo muchos enemigos, pero jamás pudieron atacarlo por corrupción o por enriquecimiento ilícito. Simplemente no los practicó.
Vistas así las cosas, tal vez el socialismo puede ser una bendición; sólo hay que incluir algunos rasgos del socialismo a la canadiense. Tal vez tendríamos que imitar menos a los socialistas e imitar más a los canadienses en lo que tienen de imitable. Y si profundizamos un poco más, veremos que los principios que formaron a Tommy Douglas coinciden maravillosamente con la Doctrina Social Católica.