¿Por qué a National Geographic le interesa el Papa Francisco?

¿Por qué a National Geographic le interesa el Papa Francisco?

La famosa revista estadounidense National Geographic dedica su número de agosto de 2015 al Papa Francisco y a tratar de hacer comprender a los lectores las reformas emprendidas por el Pontífice argentino en el Vaticano. Al final, se resume en una lectura donde lo espiritual no tiene ninguna cabida.

En un artículo extenso, que ocupa la portada y la parte central del número en el que el Papa comparte investigaciones con el Lago Turkana de Kenia, Laos después de las bombas y el arte de un taxidermista, se trata de dar respuesta a una pregunta que no deja de ser insidiosa: “¿Cambiará el Papa al Vaticano o el Vaticano cambiará al Papa?”

Firmado y fotografiado por Robert Draper y Dave Yoder (según se cuenta al final del texto esta pareja está haciendo un estudio mucho más extenso del Papa Francisco y del Vaticano), el artículo, al estilo periodístico estadounidense, intenta despejar estas dudas mediante entrevistas con gente cercana al Papa en Argentina y en Roma y con testimonios de personas que conocieron a Bergoglio (“Carucha”, le decían) como arzobispo y cardenal de Buenos Aires).

A lo largo del texto hay una serie de especulaciones tendientes a consolidar la hipótesis de que el Papa Francisco es un Papa novedoso, contradictorio y en constante enfrentamiento con el “ala conservadora” de la Iglesia, misma que nunca alcanza a definirse quién o quiénes la componen.

El punto de partida del texto de Draper es la confidencia que el Papa le hizo a media docena de amigos suyos, argentinos, apenas dos meses después de haber sido elegido por los cardenales tras la renuncia de Benedicto XVI: “Realmente debo empezar a hacer cambios ahora mismo”.

Tras relatar la ya muy contada historia del cardenal Bergoglio en Buenos Aires y sus primeros dichos como Papa, la crónica hace hincapié en la posibilidad de que las reformas que está llevando a cabo Francisco, en la economía vaticana, en la tolerancia cero contra obispos encubridores de pederastas y en contra de una Iglesia “dura” en temas de familia y homosexualidad, puedan suscitar amenazas en contra de su integridad, Draper recupera lo dicho por Francisco al ser elegido Papa: que sintió mucha paz y que sigue sintiéndola. “Lo que sienta el Vaticano es otra historia”, remata, con jiribilla, el autor del texto.

Ilustrado con fotografías espectaculares de David Yoder, el texto incluye una poderosa línea del tiempo del papado desde San Pedro hasta Francisco, que intitula “Santos y pecadores”. También resalta, como descansos, frases “polémicas” del Papa, referentes a la familia, a la imposibilidad de juzgar y a su repulsa a ser considerado como “Superman”.

Quizá el meollo del asunto – de cara al viaje que hará a fines de septiembre el Papa a Estados Unidos – esté en el siguiente párrafo: “Él es – así le gustaría a los medios – un reformador. Un radical. Un revolucionario. Y también no es ninguna de esas cosas. Es tan imposible hasta ahora de pasar por alto su alcance como de medirlo”.

En esa paradoja encierra National Geographic el pontificado y el modo personal de Francisco, al que le augura un éxito completo en su visita a Estados Unidos por “la deslumbrante blancura de su atuendo papal reinventada como una muestra de sencillez accesible”. Una sencillez encerrada en una misión: “encender una revolución dentro del Vaticano y más allá de sus murallas, sin anular una multitud de preceptos largamente sostenidos”.

http://www.aleteia.org/es/author/jaime-septien



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